Será la primera vez que escriba en la Coctelera y espero ser constante y escribir algo de vez en cuando.
He encontrado este espacio por casualidad, buscando una canción de Celia Cruz llegué hasta una página que me pareció un remanso de agua clara y luminosa, el "Blog de Luz". Me han gustado tanto su forma de escribir y todo lo que he encontrado en su página, que me he animado a tener también un pequeño espacio en este lugar.
Estamos a 26 de Octubre y la luna se encuentra en estos momentos en su fase de Luna LLena.
La luna siempre es especial, será por eso que una de mis canciones favoritas es "Blue Moon", sobre todo si la escucho en la voz de "Billie Holiday", pero cuando está llena ejerce sobre mi una fascinación que me es dificil describir.
Siempre digo que si es capaz de influir en las mareas, como no va a influir sobre mi, una simple mortal, compuesta, en un porcentaje altisimo,por agua.
Se que esto suena poco romántico, pero si pienso que soy "agua", se que puedo vertirme como un manantial, puedo crecer como un río, puedo llegar hasta el mar de los sueños y convertirme en inmensidad. Puedo saberme profundidad, misterio, calma, tempestad. Puedo reflejar los rayos del sol y que, de noche, sobre mi descanse la estela de la luna. Eso soy, eso somos ¡Agua!
Todos tenemos una cara luminosa y una cara oculta (en eso nos parecemos a la Luna) y supongo que en este blog aparecerá una y se intuirá la otra, porque cuando uno escribe, o habla para si mismo, es cuando se vislumbra mejor todo aquello que intentamos ocultar a los ojos de los demás.
Espero poder hacer de este espacio un lugar en el que refugiarme cuando lo necesite, y también espero que si"alguien", buscando quien sabe que, encuentra por casualidad mi Blue Moon particular, pueda refugiarse en ella, el tiempo que precise.
Hoy me he asomado por esta ventana, de la misma forma que cada noche de "Luna LLena" me asomo al balcón de mi casa o, quizá, salgo por él, ya que mirando ese bellisimo circulo de luz amarilla (azul en la canción) me escapo tras una estela de pensamientos, de recuerdos, de añoranza de otras noches y otras lunas pasadas, o quien sabe si futuras, o simplemente soñadas, y entonces esas noches se vuelven mágicas, aunque casi siempre, durante esas escapadas hacia la luna, me acompañe la melancolía.
Por todo esto, y porque la luna conoce todos los secretos, este lugar se llamará, o se llama ya, Luna Llena.
Y hablando de secretos... La vida no empieza en la niñez, ni en la adolescencia, ni mucho menos a los 40...
la vida comienza cada día.

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